domingo, 27 de marzo de 2011
miércoles, 9 de marzo de 2011
Los mejores datos para sobrevivir en Sociales y el Campus
Guatita llena, corazón contento:
* No es el dato más barato, pero su sonrisa, su voz y carisma lo hacen ser una de las personas más influyentes de la Facultad: Es el tío Juanito. Aquel hombre que se despierta cerca de las 6am sólo para decirte..."¿quiere una bebida?...sáquela usted". Si te tiene buena, pero demasiada buena, puede llegar a fiarte algunas cositas, especialmente cuando está cerrando el casino.
* Lejos, pero lejos, los mejores completos, ases y empanadas están en el kiosko de Ciencias Norte. El pan está tostadito, la hamburguesa está calentita y le echan encima una mayonesa blanca para chuparse los dedos. Ah, la opción vegetariana también es la mejorcita. Ojo, acá hay que hacer cola para comprar. Si quiere una opción más "violenta" puede optar por el Kiosko de Ciencias Sur. Si quiere rebajas, llévese bien con la Johanna.
Las llaves del cielo
* Si se te perdió un pendrive en la sala de computación y quieres encontrarlo, si quieres pedir una sala a las 12:00 para armar una asamblea o necesitas conseguirte confort (y doble hoja) cuando no hay en el baño...El "mota", la Karlita y el Rodrigo serán tus mejores amigos. Sin ellos (en verdad, sin los funcionarios) esta facultad no sería nada. Siempre están ahí con una sonrisa, con un abrazo y dispuestos a ayudarte en todo momento.
* A algunos les caen mal, dicen que son pesadas, pero no saben cuanto te pueden ayudar. ¿quieres convalidar el electivo de yoga y hacerlo pasar por tu tesis?, la eficiencia, los modales, pero sobretodo una linda sonrisa, son la clave del éxito con las secretarias en la secretaría de estudios.
La ñoñería
* Para muchos la biblioteca es un mundo desconocido. De hecho, hay gente que ha pasado todos los ramos sin haber entrado nunca a ese templo del saber (?). A ver, en verdad la biblioteca son un par de mesas donde la gente se siente y tira la talla. Hay unos computadores que funcionan con Windows 95 y unas "salas de estudio personales". La persona clave es el Guille, quién además de prestarte un libro sin TUI de por medio, puede salvarte la vida con alguna deuda pendiente.
* Las fotocopiadoras...¡puta que gastamos plata en fotocopias! Lo importante es que nunca te faltará papel para prender un asado (?). En la facultad hay dos: 1) la de "los chunchos" donde el Willy es el que la lleva. Es bien ordenada y tiene carpetas para todos los cursos. Recomendamos ir a fin de semestre donde venden a módicos precios (gamba) los textos que más de algún flojo mandó a fotocopiar pero nunca compró. 2) La "caseta verde", donde si bien se demoran un poquito más, venden lápices, scotch, cd´s y cosas que te pueden salvar para entregar un trabajo bajo las leyes de la formalidad.
Colaboración y Solidaridad: Las bases de nuestra Educación
Dentro del Sistema de Educación Superior se reproducen las mismas lógicas que observamos día a día en nuestra sociedad: padres o estudiantes endeudados, tramitando con un banco (sí, este es el aval del Estado) sin poder hacer nada al respecto. Lo mismo que pasa cuando te quieres comprar un televisor o un polerón.
En nuestra Universidad, e imagínate en aquellas donde el fin último es el lucro, hay millares de compañeros que no pueden pagar sus aranceles, quedando en deuda directa con la casa de estudios o en su defecto, con casas comerciales (avaladas por famosos personajes, tipo Camiroaga) o con bancos que te prestan un millón para devolverles cinco. Sólo en la Chile hay más de 3.000 morosos (deuda con la U) y eso aumenta cuando contamos la gente que le debe al pato que se hace simpático en la tele.
Por otro lado, la Chile construye el instrumento que más reproduce las desigualdades en educación: la PSU. Mediante esta prueba, nuestra querida Universidad legitima un acceso diferenciado según clase social para todos los estudiantes de Chile; es cosa de mirar los resultados para ver qué tipo de colegios y qué tipo de estudiantes son los que estudian y cuáles los que no.
O sea, tenemos una universidad que funciona como una casa de préstamo, cobrándonos intereses, y que a la vez, controla y avala el sistema de acceso altamente discriminatorio.
Es por esto que nuestra convocatoria es a discutir y movilizarnos juntos por una propuesta que se aleje de la ilusión meritocrática de un sistema supuestamente justo. Esto se debe traducir en un trato distinto y en mejores condiciones para los compañeros que deben dinero a la universidad, en mayor fondo basal de libre disposición para las Universidades (eliminar el autofinanciamiento de las mismas y la competencia por fondos) a la par con un sistema de acceso que no tenga la PSU como criterio para el ingreso, permitiendo que la Chile y el resto de las Universidades, tengan más estudiantes formándose intelectual y moralmente, sin la tendencia que hoy tenemos a la elitización. Como estudiantes tenemos el deber de propender a un sistema de educación en donde la colaboración y la solidaridad sean las bases, en contraposición a la competencia y el mercado.
Para este desafío te necesitamos a ti y a todos tus compañeros. La construcción de una sociedad más justa y feliz parte por casa. Te invitamos a construir una nueva fuerza estudiantil.
Izquierda Autónoma Sociales
sábado, 15 de enero de 2011
Construir un proyecto que pretenda cambiar la lógica de la Universidad y la Sociedad es nuestro objetivo
Compañero/a mechón/a:
En estas primeras líneas te queremos hacer una invitación: a no perder nunca los sueños y la esperanza de transformación que más de alguna vez se te han cruzado por la cabeza, la de convertir tu formación en la Facultad y Universidad de Chile en una herramienta de cambio social. Somos parte de una generación que vive descontenta o “que no está ni ahí” con las estructuras tradicionales y, frente a eso, las posibilidades de hacer el mundo en el que vivimos algo distinto parece sumamente difícil. Te invitamos a crear una izquierda nueva, que sea capaz de responder a lo que actualmente aqueja a gran parte del país, una izquierda que vea en el accionar cotidiano potenciales procesos transformadores; porque de izquierda somos todos los que buscamos construir una sociedad más justa y feliz, esa con la cual seguramente has soñado alguna vez.
Lo que tenemos este año 2011 no es una novedad: Un país gobernado por un empresario de derecha, que sin tapujos profundiza las reformas y medidas adoptadas por la concertación; las mismas que fueron fundadas en la dictadura. La política “oficial”, aquella que mueve al país y los medios de comunicación, vive cada día más alejada de las decisiones colectivas, transformando el concepto de participación ciudadana, en contestar una encuesta o votar para las elecciones, dejando las decisiones en manos de unos pocos.
Nos encontramos en una sociedad en donde cada persona vive mirándose el ombligo, sin preocuparse de los demás ni considerar como una vía legítima y útil la acción colectiva. La fragmentación social y el individualismo nos carcome y nos aleja de la política: Créanlo o no, éste es el secreto mejor guardado de quienes han gobernado el país los últimos 38 años.
Y es tiempo de dar un giro. Como Izquierda Autónoma buscamos construir transformaciones reales, tanto en nuestra universidad como en nuestra sociedad, a través de movimientos que convoquen, a cada vez más personas, a hacerse cargo de sus propias realidades. Este proyecto es el que impulsamos y lo seguiremos haciendo, tanto en la Chile como en nuestra Facultad, ya que hoy en día tenemos una Universidad que cada vez tiene menos intervención o interacción con el medio social, siendo cada día menos digna de llamarse pública. Con esta visión impulsamos el proyecto del Centro de Estudiantes de la Facultad (CECSo) que hoy conformamos en conjunto con estudiantes independientes.
Del mismo modo, acá en Sociales tenemos grandes desafíos: Continuar con la batalla a las contradicciones que nuestra misma Facultad reproduce y hacer de nuestras disciplinas algo más que lindas carreras. El año pasado, fue un importante año para Sociales. La carrera de Educación se movilizó constantemente exigiendo una reestructuración del departamento para tener una carrera capaz de debatir y responder, por ejemplo, a los cambios que han habido en materia educacional los últimos años. En Psicología pasó algo muy similar, mientras que en Sociología y Antropología, el trabajo del año se basó en discutir sobre el acceso a la Educación Superior. Todos estos procesos siguen “vivos” este año, y el desafío hoy es tratarlos con una mirada más amplia, que considere las repercusiones y consecuencias a niveles más grandes; por lo mismo, te invitamos a ser parte no sólo de lo que a tu carrera respecta, sino a pensar en perspectiva transversal y nacional.
Porque no basta con resistir a un gobierno que no teme a avanzar sin consultar, debemos ser capaces de posicionar nuestras ideas y construir un proyecto que pretenda cambiar la lógica de la Universidad y la sociedad.
Te invitamos a construir una alternativa política y social de nuestra generación: Porque hacer que la Chile se comprometa por una sociedad más justa, depende de ti y de todos nosotros
Izquierda Autónoma Sociales
viernes, 14 de enero de 2011
martes, 21 de diciembre de 2010
lunes, 25 de octubre de 2010
BALANCE Y PERSPECTIVAS DE LAS LUCHAS UNIVERSITARIAS EN 2010
Universidad de Chile
A un mes de que finalice el actual periodo de la FECH, y a medida que se acerca el término del primer año de gobierno de Sebastián Piñera, en Izquierda Autónoma sentimos la responsabilidad de compartir nuestro balance de lo que ha sido el 2010 para el movimiento estudiantil universitario, como también de entregar algunas modestas perspectivas para el periodo venidero. Lo hacemos sin otro afán que contribuir a resituar el debate político entre los estudiantes y sus organizaciones sociales y políticas, así como a superar la desorientación que campea en la izquierda.
El acento de la autonomía como estrategia ha estado siempre puesto en construir una mirada y un accionar político centrados en posibilitar la emergencia de los sectores populares como sujeto protagónico en nuestro país. Desde esa óptica –de la que en su historia de constitución sólo somos una pequeña parte- es que surgen los lineamientos que proponemos cada día desde y para el movimiento estudiantil, en tanto el Chile neoliberal dice hacer de la Educación Superior un trampolín para la “movilidad social”, cuando en lo central sólo ingresa a miles de jóvenes a nuevas y más avanzadas formas de explotación.
Creemos firmemente en la necesidad de repensar la política del movimiento estudiantil, desafío que no se enfrenta ni con cómodos ideologismos -como los localismos y ultraizquierdismos tan propios de algunas identidades- ni menos con el cortoplacismo de quienes reducen los desafíos del movimiento a sus deseos de incorporación al partido que juegan los de arriba. Una nueva política sólo puede surgir de una lectura clara de las condiciones concretas que enfrenta el movimiento y de comprender el papel central que juega la Educación Superior en la profundización del actual modelo de sociedad.
Crisis de la Concertación y ascenso de la derecha: la copia dio paso al original
Desde su instalación en La Moneda, el gobierno de Sebastián Piñera ha sido muy eficaz en la desactivación de los conflictos que pudieron habérsele presentado desde la Concertación y la izquierda. Medidas tales como un atisbo de reforma tributaria, la modificación de la Ley Antiterrorista, la negativa a indultar militares violadores de DDHH, la apertura a mejorar algunas leyes laborales y, ahora último, el aumento del gasto social, entre otras, no han sido sólo “guiños” para conquistar el centro político, sino que demuestran la enorme determinación que la derecha postpinochetista tiene de ampliar y fortalecer las bases del bloque dominante.
Frente a esta audaz iniciativa, la Concertación ha quedado paralizada, sin proyecto ni capacidad de ser oposición efectiva, pues Piñera ha demostrado ser un mucho mejor administrador del modelo construido durante los 20 años de gobiernos del arcoíris. Ante esta “cesantía política”, la Concertación se ha sumido en disputas internas sin más contenido que el que pudiera tener cualquier teleserie de la tarde, desesperada ante la migración de sus cuadros a las grandes empresas y la evidencia de que el rol que jugó durante la transición no fue sino el de facilitar la legitimación cultural del neoliberalismo y desactivar toda oposición social que se le presentara.
La izquierda, del otro lado, aparece sólo como vagón de cola de los sectores más oportunistas de la Concertación –principalmente el PPD y parte del PS- que intentan montarse sobre ciertas manifestaciones emergentes de descontento social y conseguir relegitimarse convocando al “todos contra Piñera”. Las pocas demandas que la izquierda ha logrado conducir se refieren más a reclamos corporativos de sectores asociados al “viejo Estado” que a cuestionamientos sustantivos al modelo político y económico o vinculados a los sectores más dinámicos del Chile actual. El 2010 demuestra que la izquierda tradicional no tiene una lectura sobre la situación del poder en la sociedad chilena, ni voluntad de transformarla, sino que sólo una lectura sobre cómo insertarse mejor en el andamiaje formal.
A su vez, la mayor parte de los actores sociales ha protagonizado movilizaciones aisladas e inofensivas, motivadas más como oposición a los excesos del modelo (represión desmedida, arrebatos de personalismo de Piñera, conservadurismo UDI, etc.) que a su esencia antipopular y neoliberal. La desorientación de la Concertación y la izquierda hacen que impere la despolitización en las organizaciones sociales, tendencia de la cual no escapan organizaciones estudiantiles como la CONFECH ni, lamentablemente, nuestra propia Federación.
FECH: La agitación como política, los estudiantes como accesorio
El principal problema en la actual conducción de la FECH, en manos de Estudiantes de Izquierda, pasa a nuestro entender por la ausencia de una lectura política sobre el escenario que enfrenta el movimiento estudiantil a nivel de Educación Superior. Sin aquello, la Federación careció todo el año de iniciativa propia, lo que la dejó a merced de los acontecimientos que se le presentaron y no como creadora de los mismos. Desde el terremoto a la huelga mapuche, pasando por la represión policial y uno que otro desmadre de autoridades Mineduc, la centralidad de esta FECH fue mutando cada mes, incapacitándola para obtener avance alguno en los diferentes frentes sobre los que se fue posicionando.
Cuando el curso de una organización no nace de su propia conducción, quiere decir que son otros los que la conducen. Así, pierde sentido y utilidad para quienes representa. Esta carencia fue suplida con la vieja práctica, tan propia de la izquierda tradicional, de construir movimiento estudiantil a partir de convocatorias vagas y puramente agitativas, sin proponer nunca una estrategia de acumulación de fuerzas adecuada. El paradójico resultado ha sido una medición del éxito de la Federación con criterios formales y no políticos, de tipo mediático o basados en la cantidad de gente que sale a las marchas, pero que, como hace años no se veía, calla ante la total ausencia de ganadas concretas para los estudiantes y la falta de posicionamiento de un discurso claro sobre el rumbo que debe tomar la educación en Chile.
Esto se explica no tanto por el oportunismo que denuncian los sectarismos de izquierda –que reducen la política a un juego de intenciones ocultas-, como por el hecho, mucho más sustantivo desde nuestra perspectiva, de que se intensifica en la izquierda tradicional de nuestra universidad una visión instrumental de lo social, que reduce la fuerza de los estudiantes organizados a un mero accesorio de la lucha que libran sus representantes. Nuestra diferencia con esta forma de construcción no es asunto de moral sino de política, porque una vez que esa falsa vanguardia prescinde de su gente para actuar, es cooptada, derrotada o, como ha sucedido este año, ninguneada por su adversario.
Pero los pasos dados por la conducción de la actual FECH no se deben sólo a la ausencia de una lectura política. Hay también un conjunto de decisiones claras. Una de ellas, la más importante sin duda, es la decisión de renunciar a abrir focos de conflicto con rectoría y poner al movimiento estudiantil como apoyo crítico del proyecto que lleva las riendas de nuestra universidad. Esta política, si bien se ha intensificado el 2010 bajo el mecánico análisis que dicta “el enemigo es la derecha y está en el Gobierno” -como si la derecha no hubiera gobernado ya 20 años-, hunde sus raíces en la composición del proyecto de universidad de Víctor Pérez. Pero hoy, qué duda cabe, en la alianza fraguada entre el progresismo y la tecnocracia de nuestra universidad que hizo posible ese proyecto, se impuso el bando tecnócrata, dando un sello claramente gerencialista a la rectoría.
La izquierda tradicional de la Chile ha quedado así atada de manos, presa de un proyecto universitario que en lugar de iniciar la modernización con compromiso que prometió, ha operado como “caballo de Troya” del esfuerzo neoliberal por convertir a la Chile en una competitiva universidad de elite. El perismo, en definitiva, no ha sido capaz de superar el estancamiento del periodo Lavados-Riveros, sino por el contrario, ha agudizado los problemas centrales de nuestra universidad, ensanchando la brecha entre las facultades rentables y las postergadas, siendo un freno para la democratización (institucional y social) y orientando cada vez más la producción de conocimiento a los requerimientos del mundo empresarial.
El maridaje entre el gerencialismo de rectoría, hegemónico a nivel académico, y una izquierda cortesana que avanza en el plano estudiantil, produjo un freno de las luchas de base en nuestra universidad. A tal punto llegó esta tendencia que el presente año no hubo ningún proceso significativo a nivel de facultades que pudiera proyectar una lucha referencial por una modernización distinta a la propuesta por la tecnocracia imperante. Fruto de ello, el movimiento estudiantil ha sufrido una sostenida pérdida de fuerza y arraigo en las bases, a contrapelo del boom de un antipiñerismo dependiente de verdades abstractas y no vividas, siendo incapaz así de presionar para una superación del corporativismo, estrategia que encierra a la Chile en los términos de desarrollo que ponen las universidades privadas y le impide plantear un proyecto superior al que le han designado los gobiernos neoliberales.
El 2010 se ha caracterizado también, en el plano político estudiantil, por la ausencia de otras alternativas con capacidad de disputar la conducción de la Federación. A la crisis de los esfuerzos por reinventar una izquierda con vocación de mayorías, de corte más social que partidario, se suma la decisión de una izquierda más sectaria de desmovilizar y fetichizar ciertas demandas, desvinculándolas de una lucha más general y sin voluntad de intervenir las relaciones de poder en la universidad. De esta caracterización no podemos restar nuestro propio estado como fuerza, debilitados por la derrota de valiosos procesos de base que condujimos o contribuimos protagónicamente a levantar, como la lucha contra el autoritarismo en Derecho o la instalación del convenio de desempeño en Juan Gómez Millas, y por el fracaso de la apuesta política nacional de la cual somos, entre muchos otros esfuerzos, tributarios.
Una nueva política para el movimiento estudiantil
El escenario actual nos demanda una nueva política como movimiento estudiantil, que tome en cuenta las condiciones que se nos presentan y asuma el desafío de transformarlas a partir de sus propias grietas. Esta nueva política sólo puede surgir si somos capaces de apropiarnos creativamente de esas condiciones, comprendiendo en toda su expresión las reformas en curso a nivel de Educación Superior y estando abiertos a una potente innovación en las prácticas y el trabajo cotidiano. No puede reducirse a la disputa más eficiente o encarnizada por los espacios formales de la política, puesto que hoy el empoderamiento colectivo de los estudiantes no pasa centralmente por esos espacios. Ni tampoco a una crítica compleja y radical, pero paralizante.
La fase de profundización neoliberal del modelo de Educación Superior iniciada en los últimos años de Ricardo Lagos no se ha presentado como un paquete de reformas que convoque oposiciones unificadas, como lo fueron la Ley Marco y la Ley de Financiamiento. Esta fase ha consistido más bien en una serie de medidas de ajuste y corrección, que aparecen no de golpe sino mediante el avance de programas como el MECESUP 2 (que modifica el AFD por convenios de desempeño), el aumento del déficit del Fondo Solidario (para la universalización de su contraparte, el Crédito con Aval del Estado) y la instalación de la “tercera misión” como creciente requisito para el apoyo a las instituciones con recursos públicos. Se trata de una ofensiva dirigida no ya sólo a convertir la educación en un “negocio” (lo es hace rato), sino a insertarla en el proceso de reproducción ampliada del capital que busca convertir Chile en el paraíso del desarrollo neoliberal.
Los ajustes en curso se combinan con la decidida iniciativa del actual gobierno en relación a reemplazar el trato preferente hacia las instituciones públicas por una atención especial a las instituciones privadas de baja selectividad. La derecha de Piñera aprovecha así la gran contradicción de las políticas concertacionistas para la ESUP, que forzaron la elitización de las instituciones con mayor apoyo del Estado, profundizando la reproducción de las desigualdades. Esta realidad pone a los estudiantes en una encrucijada, pues hoy la abstracta “defensa de lo público”, la vacía reivindicación del rol de la Universidad de Chile no bastan, pues lo público como lo conocemos no es respuesta a nada. El proyecto educativo neoliberal busca arrinconar la universidad pública desde el mercado. Es ese arrinconamiento el que debemos resistir, teniendo como horizonte estratégico una verdadera reforma a la Educación Superior que supere este modelo educativo injusto, basado en y para el dinero, pero obteniendo triunfos palpables, que demuestren la potencialidad de la universidad pública como una mejor constructora de sociedad que el mercado.
Pero la Reforma debe ser un horizonte posible y no un ideal que justifique nuestras derrotas, debe construirse a pulso, al calor de luchas que enfrenten las contradicciones emergentes del modelo, aquellas asociadas a la aplicación de sus ajustes y correcciones, a la bancarización de la deuda, la precarización del pregrado, los convenios de desempeño, la privatización del conocimiento. Sólo con la resistencia a estas contradicciones podremos detener la avanzada neoliberal y prefigurar con hechos esa universidad pública del siglo XXI que nos ponemos en el horizonte.
Tan crucial como la resistencia a las formas emergentes de neoliberalismo en la Educación Superior es recuperar las luchas democráticas de base como pilares fundamentales en la recomposición del movimiento estudiantil. El gerencialismo en la Universidad de Chile, si bien todavía hegemónico en el plano académico, evidencia cierto agotamiento justamente por la agresividad de su instalación, en particular en la gestión de Luis Ayala en la Vicerrectoría Económica, y por el progresivo repliegue de la izquierda académica en la alianza perista. No podemos dar carta blanca a las autoridades, como lo han hecho las últimas conducciones de la Federación, sino que debemos tomar parte en la agudización de ese agotamiento, abriendo las grietas que se presenten para construir conflictos que permitan volver a pensar en un bloque de académicos progresistas capaz de disputarle poder a la tecnocracia universitaria.
Sin embargo, ninguno de estos desafíos podrá ser realmente asumido si no se ensanchan las espaldas del movimiento estudiantil. Lo hemos dicho siempre: no bastan los convencidos. De ahí la necesidad de una izquierda capaz de comprender el potencial transformador que se aloja en toda actividad social que implique creatividad y colaboración. Una izquierda capaz de lograr que los estudiantes confíen y obtengan resultados de la acción colectiva, disputándole conciencias al capitalismo allí donde se forma y obtiene su fuerza. Una izquierda que no le tema al empoderamiento estudiantil y se abra a la democratización y la participación.
Como autónomos creemos que la situación política demanda la existencia de una nueva alternativa de izquierda para los estudiantes de la Universidad de Chile. Nunca hemos creído que la construcción de una alternativa distinta pase por asumir posturas mesiánicas, sino por intentar articular identidades complementarias en un proyecto común. Un escenario de acercamiento ha comenzado a surgir. No se ha consolidado aún, pero nace de una confluencia de esfuerzos colectivos con vasta experiencia de trabajo en conjunto. Aportaremos con nuestra experiencia, nuestras ideas, prácticas y orientación política, en pos de permitir la irrupción del movimiento estudiantil como uno de los actores que permita a las mayorías recobrar las fuerzas para luchar por un Chile más democrático, justo y feliz.
Aquí nada termina, compañeros
Aquí cada día es continuar…
Octubre de 2010
miércoles, 13 de octubre de 2010
No más dejar hacer... ¡A hacernos cargo de Sociales!
Concretamente, se trata de transformar la composición de un Departamento que ha demostrado con creces que no da el ancho ni presenta la voluntad suficiente para solucionar los problemas históricos de la carrera. Situación a la cual se ha sumado el pasivo rol de las autoridades de Facultad, que por mucho tiempo han hecho la vista gorda ante esto, insistiendo en que no hay prioridades, que todas las carreras son lo mismo y ninguna tiene necesidades más urgentes que otra.
Sin duda la coyuntura de Educación nos impone un llamado a la reflexión y (sobretodo) a la acción. ¿El Departamento de Educación es el único incapaz de solucionar los problemas históricos de su carrera? Sin duda que no. En Sociología, más allá de la apertura de espacios cosméticos de participación estudiantil, constantemente ha primado una lógica verticalista y autoritaria. Algo similar ocurre en Psicología, donde los estragos de la reforma curricular se viven día a día y desde la dirección no existe mayor voluntad de resolverlos. Finalmente, en Antropología el diálogo desde el Departamento constantemente se orienta hacia hacerle el quite a cualquier conflicto o disenso posible.
De una u otra forma, en todas las carreras de la Facultad se apunta a lo mismo: conservar el statu quo, dejar las cosas tal como están, y a veces cambiar la forma para que finalmente nada cambie. Todo esto, ayudado de manera notoria por la política de “dejar hacer” de Decanato, que durante años se ha olvidado de la existencia de una Facultad, lavándose las manos ante cada uno de los posibles focos de conflicto, procurando situarlos en Departamentos que han demostrado de sobra no poder resolverlo, tanto por no dar el ancho como por, en la gran mayoría de los casos, no tener la voluntad de hacerlo, privilegiando intereses particulares y de corto plazo por sobre la construcción de otras carreras y otras ciencias sociales.
Hoy resulta más necesario que nunca acabar con esta lógica de “dejar hacer”. Hoy menos que nunca podemos permitir que las autoridades de Facultad sigan haciendo la vista gorda ante los problemas que las carreras no pueden ni quieren resolver. Menos que nunca podemos seguir entrampados en discusiones eternas y circulares, hablando en el idioma que nos han impuesto los que quieren que Sociales siga tal como está. Así como los estudiantes de Educación ya han interpelado a Decanato para exigir soluciones reales que permitan comenzar a transformar la carrera, hoy todos debemos ser capaces de enfrentar con la misma fuerza la precarización material e intelectual de nuestras carreras, en cada una de sus manifestaciones, sin sectarismos ni feudalismos. Sólo así podremos comenzar a proyectar las ciencias sociales que Chile y su pueblo necesitan y merecen.
Izquierda Autónoma
miércoles, 6 de octubre de 2010
Ante la movilización de Sociología
El conflicto que se ha instalado en la carrera de Sociología, a partir de la ampliación de los cupos de equidad para el año 2011, amerita una breve reflexión, que permita comprender que es lo que hay detrás de la posición que ha tomado el Departamento ante la propuesta estudiantil.
La negativa del Departamento de Sociología a una ampliación de los cupos de equidad, se da en el contexto de un aumento en los cupos destinados al ingreso vía PSU (no discutida ni compartida con los estudiantes) y la cantidad cada vez mayor de recursos (salas, libros, computadores, profesores, etc.) que se le entregan al desarrollo de actividades de Postgrado, como lo son los ya famosos Diplomados del Departamento. De modo que todos los argumentos que señalan que aquí hay un problema de espacio y capacidad de infraestructura, tan sólo ocultan la verdadera racionalidad que opera en el uso de los recursos.
Si los estudiantes de los quintiles más desposeídos de este país no caben en la Escuela de Sociología de la Universidad de Chile, es simplemente porque el espacio que podrían ocupar está siendo utilizado en atraer alumnos de “excelencia” –quienes traen bajo el brazo una gran marraqueta de Aporte Fiscal Indirecto (AFI)- y, sobre todo, por el tentador negocio de cursos de Postgrado que terminan siendo más bien un Pregrado 2.0, tanto por su dudosa calidad y escasa pertinencia académica, como por el desplazamiento que -en función de este negocio- ha sufrido el Pregrado, que ha pasado al último lugar en la lista de prioridades.
En definitiva, no hay espacio simplemente porque los que hoy mandan quieren más plata e indicadores de “buena gestión”. Ante la carencia de un plan de desarrollo que apunte a reorientar la carrera al servicio de las mayorías y a construir un Pregrado con calidad y equidad, la gestión de la dirección del Departamento se ha limitado a jugar en la cancha del gerencialismo del Decanato de la Facultad y la Rectoría de la Universidad.
No se trata de desconocer la importancia de contar con los fondos para convertir esta carrera, y las demás de nuestra Facultad, en lo que debiesen ser. Sin embargo, rechazamos profundamente que, en lugar de golpear la mesa y exigir una distribución más equitativa del presupuesto de la Universidad, o presionar para la entrega de fondos estatales de libre disposición, para muchas de nuestras autoridades resulte mucho más fácil y cómodo administrar lo que hay. Más allá de la apertura de espacios cosméticos de participación estudiantil, en los momentos en que las condiciones materiales están sobre la mesa, la crítica del discurso se desvanece en la mediocridad de las acciones.
Porque no nos bastará jamás con el oscurantismo imperante, como estudiantes debemos ser capaces de enfrentar con la misma fuerza la precarización del Pregrado en cada una de sus manifestaciones, así como hoy lo hacemos en Sociología, en las cuatro carreras de nuestra Facultad. Solo así, con un Pregrado con calidad y equidad, podremos comenzar a proyectar las ciencias sociales que Chile y su pueblo necesitan y merecen.
Aquí nada termina compañeros,
Aquí cada día es continuar…
Izquierda Autónoma
miércoles, 29 de septiembre de 2010
Antropología y Acceso
Estimados compañeros de Antropología
Como Colectivo Izquierda Autónoma hacemos el llamado a:
- Iniciar una discusión seria sobre la matrícula 2012. Como carrera, necesitamos dejar las discusiones sobre acceso en términos abstractos y asumir una posición para empujar una propuesta en función del proceso que se ha iniciado en nuestra facultad.
- Plegarse a las movilizaciones llamadas por la carrera de Sociología y de esta forma, luchar en conjunto por aquello que nos parece justo.
- Lograr amarrar lo básico para la matrícula 2011: 12 cupos más de equidad y el compromiso político del Departamento para evaluar la matrícula 2012.
Para esto es necesario:
- Generar acciones masivas: El Departamento ya ha demostrado su falta de voluntad política para generar un primer cambio en la composición socioeconómica de nuestra carrera, y no podemos quedarnos de brazos cruzados esperando que nos quieran escuchar.
- Durante el primer semestre vimos que los paros no movilizan, por lo que resultan necesarias acciones concretas que demuestren el descontento estudiantil de forma más efectiva y que, a su vez, presionen a las autoridades.
No dejemos en nada las discusiones que hemos tenido todo el semestre.
¡DE LA DISCUSIÓN A LA ACCIÓN!
sábado, 25 de septiembre de 2010
jueves, 24 de junio de 2010
Ni tecnócratas ni caudillos, otra izquierda es necesaria
De un momento a otro, la rutina se quebró. 2 carreras empezaron a levantar la voz. Con cientos de problemas de diversa índole, Educación y Psicología rompieron con la calma de Sociales que se arrastraba de la Toma del 2008, exigiendo cambios, respuestas y soluciones a sus precarias condiciones.
Al resto de la Facultad le costó ponerse al día. Aún cuando ya se sabía de ambas movilizaciones, costaba ver qué tenía que ver la Facultad: “está bien que nos informemos, pero son problemas de carrera”.
Lo dijimos durante la pasada campaña al CECSo y lo repetimos hoy: Los problemas que aquejaban a ambas carreras podrán ser particulares, pero no son aislados, responden a políticas de Facultad, que atacan y afectan a las 4 carreras, quizás en formas, grados y tiempos distintos, pero igualmente a todos.
Sólo cuando los conflictos estallaron en cada carrera, Sociales se puso las pilas. Empezamos a diagnosticar y, tras cientos de asambleas, documentos, actas y reuniones levantamos un Plan de Acción de Facultad, cuyo destino es una mesa de negociación con el Decano y los 4 Directores de Departamento. Paralelamente, Psicología y Educación seguían con lo suyo. Tras algunos paros y muchas discusiones, hicieron sus respectivos petitorios, y se manifestaron ante sus autoridades. En el resto de la Facultad empezó un espíritu de apoyo, pero ajeno: seguimos sin tener pito que tocar en sus problemas de carrera, pero ahora tenemos unos cuantos temas comunes que negociar en conjunto, que alguna relación tienen con los problemas particulares de aquellas carreras.
¿Qué pasa entonces? Hay un punto clave que parece haber pasado desapercibido. Cuando, en la pasada campaña hablamos de la necesidad de unificar la Facultad, la lógica era una sola: los problemas de las distintas carreras responden a una misma política de Facultad y hacia allá debemos movilizarnos. Pero resulta que el Plan de Acción, la síntesis de problemas de Facultad, reúne sólo problemas técnicos: los efectos concretos de la política transversal a las carreras. Por lo mismo aparece como una solución parar una “mesa de negociación” y deja de ser importante cualquier tensionamiento político, cualquier acción movilizada en contra de los sectores que empujan la feudalización de nuestras carreras y la precarización del pregrado.
Hay que ser bien claro en esto, la situación en que se encuentra hoy nuestra facultad y sus 4 carreras, se debe a la Política de Gestión y Administración del Decano Marcelo Arnold. Su administración encarna esa política de facultad que permite que las carreras sean feudos y se las vean por si solas. El año 2008 en una entrevista a Wikisociales, Marcelo Arnold declaró explícitamente que “priorizar el Departamento de Educación más allá de lo equitativo en relación al resto de los departamentos de la Facultad, no me parece adecuado”. Ignorando los problemas patentes que enfrenta la carrera de Educación, lavándose las manos con los problemas de implementación de reformas y proyectos, pasándole la pelota a los Departamentos, cada uno por su lado. Por eso Sociales está como está.
La única forma de arreglar de fondo y definitivamente los problemas de las carreras y la Facultad es levantar una idea política distinta de lo que esta debe ser. Y eso no se logra parando de inmediato una mesa de negociación –donde por lo demás llegamos sin fuerza-, sino con estudiantes movilizados por un objetivo político, contra un actor de carne y hueso. Ante la avanzadilla tecnocrática de Arnold no podemos responder con más tecnocracia, urge una perspectiva política que el CECSo no ha logrado entregar, pero que se comienza a perfilar desde las carreras de Educación y Psicología.
Necesitamos una política de facultad que se haga responsable de su desarrollo como un todo coherente, no parcelado, donde el futuro de las Ciencias Sociales sea discusión de Facultad con todos los estamentos involucrados. Para lograr esto se requiere efectivamente la unión de toda la Facultad, sin diferencias de grado, forma o tiempo. Con el tiempo se debe gestar una disputa política y una movilización masiva, donde la correlación de fuerza sea entre los estudiantes y la administración tecnocrática que nos ha traído hasta aquí, ésta no debe nacer de una cúpula populista o tecnocrática como la que tenemos hoy, dedicada a gestionar conflictos (seguramente pensando en las elecciones del próximo año), sino de los propios estudiantes organizados y su capacidad de asegurar una representación efectiva en el centro de estudiantes. Para eso debemos realizar un gran esfuerzo de movilización y politización de los conflictos. Una mesa se para cuando se llega con fuerza a negociar, de lo contrario tendremos que contentarnos con un par de guiños superficiales.
Basta de desmovilizar y tecnificar conflictos
¡A moverse hoy por la facultad que queremos!
viernes, 11 de junio de 2010
El ''Legado'' de Arnold (2006-2010)
La Precarización de la Educación
nos afecta a todos
¡¡Todo Sociales a enfrentar las Desigualdades!!
lunes, 17 de mayo de 2010
Más que administrar...TRANSFORMAR
La “comisionitis” se ha tomado nuestra Facultad: hoy prácticamente no hay una sola cosa en Sociales que no tenga una comisión. Y basta un paseo rápido por las numerosas comisiones existentes para darse cuenta de que suelen repetirse prácticamente los mismos rostros. Pero el problema no son los rostros que están, si no justamente, los que hoy no están: la gran mayoría de nuestros compañeros. Y condenarlos y propagandear que no participan porque son individualistas”, es un reduccionismo que no resuelve para nada el problema.
Hoy muchos de nuestros compañeros desearían estar al corriente del cambio que ocurrirá en sus mallas, o de los trabajos que se están haciendo por el terremoto, o bien de los cambios que se vienen en materia de educación a nivel nacional. Lamentablemente, se han creado una serie de mecanismos que solo han derivado en encerrar a los estudiantes en discusiones de carácter técnico, tan llenas de gráficos y números, como vacías en contenido real, en un enemigo concreto, en una pelea al alcance de la mano, que podamos ver con nuestros propios ojos.
No pretendemos tener todas las respuestas para el problema de la participación en Sociales. Pero de algo si estamos seguros: los estudiantes no podemos simplemente ser, como alguna vez dijera un profesor, “burócratas fomes”. No podemos seguir actuando como consultora de autoridades que quieren que las cosas en Sociales sigan siendo igual que ahora, con pequeñas mejoras cosméticas que cambian algo para que al final no cambie nada.
Debemos buscar nuevos mecanismos, porque ya nos dimos cuenta que la participación no es hacer comisiones para todo. Debemos comunicar, hacer que todos sepamos cuáles son los problemas, para que busquemos de forma realmente colectiva soluciones. Y por qué no, debemos de una vez por todas, y realmente entre todos, dedicarnos menos a administrar y más a transformar.
Esperando incentivar el debate,

martes, 4 de mayo de 2010
lunes, 26 de abril de 2010
El costo de la vida sube otra vez...
El año pasado, el acuerdo con el Gobierno había sido explícito: congelamiento de pasaje escolar. Eso era lo que sabíamos todos, y es lo que salía en la prensa… hasta hace un tiempo atrás. Hace algunos días la noticia nos cayó encima: el pasaje escolar subió 10 pesos, el adulto subió 20 y la cosa no se quedaba ahí, se venían nuevas alzas.
¿Y cuándo avisaron eso? Revisando la prensa de los últimos meses, la información no sólo está escondida por ahí o es muy poca, sino que también es confusa. 10 ó 20 para el pasaje escolar, 30 ó 40 pesos para la tarifa normal, en marzo, en abril y en mayo, más o menos, nadie se pone de acuerdo. El hecho es uno solo: hay alzas, y nadie estaba enterado.
Las excusas pueden ser muchas. Que el subsidio del Transantiago se acabó, que es por los evasores del pasaje, que simplemente subió el costo de operaciones, y un largo etcétera. Pero solo una cosa es clara: la “modernización” del país la diseñan aquellos que jamás han pisado una micro, y los costos y perjuicios los paga la gente.
En este escenario lleno de medidas de “reconstrucción nacional” que van en contra de las grandes mayorías del país, y muy a nuestro pesar, la izquierda se ha mantenido estática, desorientada y en silencio; ha perdido la capacidad de hablarle al país, a las grandes mayorías, por medio de un proyecto país alternativo y popular. Más bien ha centrado y agotado sus esfuerzos en una construcción política localista, sin vocación de poder y perfil nacional.
Cada problema que aparece frente a nuestras narices es un síntoma y una consecuencia de la política estatal imperante, que no empezó ahora, sino que desde hace años con la Concertación. Desde la desaparición lenta pero segura de nuestros beneficios y subsidios como estudiantes, hasta estas alzas en el pasaje, responden a lo mismo: más privatización, cargarle la mano a la población y no al Estado, echarle la culpa a la ciudadanía y hacerle caso a los privados, y olvidarse de la responsabilidad del Estado frente a los problemas del país, dejándosela al Mercado. Y sus consecuencias también son las mismas: la agudización de las desigualdades enraizadas en todo el sistema, aumentando las brechas entre el más pobre y el más rico, excluyendo cada vez más a aquellos que no tienen las lucas para pagar lo que por derecho es suyo.
No podemos seguir sentados sin hacer nada. Depende de nosotros hacernos cargo de nuestros problemas y exigir lo que es nuestro derecho. ¿Por qué esperar lo que diga el resto? Como estudiantes tenemos la fuerza y la capacidad de tomar esto en nuestras manos, y hacernos cargo entre todos de lo que consideramos importante.
Queremos sumar, pero no ser sumados. No seremos carne de convocatorias oportunistas para "unir a la izquierda", ni apoyo crítico de una oposición por arriba y antipopular, de un "todos contra Piñera" sin sentido que al final del día sea capitalizado por los mismos que gobernaron Chile los últimos 20 años. Dibujemos nosotros el Chile del mañana, y peleemos para que así sea.
¡Mientras Chile no sea un país justo y feliz, nada nos será suficiente!

miércoles, 31 de marzo de 2010
Te invitamos a participar en los TALLERES PARA LA ACCIÓN ESTUDIANTIL

PROGRAMA
MÓDULO I: Historia del movimiento estudiantil y actores sociales.
* Sesión 1: Movimiento estudiantil y actores sociales, en el contexto de la sociedad chilena de la década del 70 y 80.
* Sesión 2: Movimiento estudiantil y actores sociales, en el contexto de la sociedad chilena de la década de los 90.
* Sesión 3: Movimiento estudiantil y actores sociales, en el contexto de la sociedad chilena en el periodo reciente.
* Seminario I: La experiencia del movimiento estudiantil en el chile contemporáneo.
MÓDULO II: El sistema educacional chileno.
* Sesión 4: Imaginarios sociales tras los modelos educacionales en Chile.
* Sesión 5: El sistema educacional chileno y sus principales reformas I.
* Sesión 6: El sistema educacional chileno y sus principales reformas II.
* Sesión 7: Discusión programática y actores sociales.
* Seminario II: Chile en el Bicentenario. ¿Qué hacer en educación?
MÓDULO III: Herramientas de gestión y desarrollo de las organizaciones estudiantiles.
* Sesión 9: Como vencer la apatía de las bases. Herramientas de participación y gestión local.
* Sesión 10: Organización de actividades culturales.
* Sesión 11: Medios de comunicación. Paginas web, blogs, revistas, etc.
* Taller práctico 1: Desarrollo de medios de comunicación digitales e impresos.
* Sesión 12: Marco legal actual. Ley general de educación (LGE), marco que regula las formas de organización y la ley penal juvenil.
* Sesión 13: Formas de organización estudiantil. Asambleas v/s Federaciones o Centros de Alumnos. ¿Formas contradictorias o distintas herramientas de organización?
* Sesión 14: Nuevas y tradicionales formas de acción colectiva de actores sociales.
* Sesión 15: Estrategias de manejo de escenarios en periodos de conflicto.
* Sesión 16: Estrategias comunicacionales en periodo de conflicto.
* Taller práctico 2: Simulación de conflictos y manejo de escenarios.
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¿CUÁNDO?
Martes y Jueves 18:30 a 20:30 hrs.
Primera sesión Jueves 8 de Abril.
¿DÓNDE?
Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile.
Portugal 84, Santiago.
¿DONDE ME INSCRIBO?
http://talleresparalaaccion.wordpress.com/
http://talleresparalaaccion.wordpress.com/
http://talleresparalaaccion.wordpress.com/
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FINANCIA
Fondo Iniciativas Juveniles 2009 - INJUV
ORGANIZA
Movimiento por la Democracia y la Participación Ciudadana
INVITA
Izquierda Autónoma Universitaria
lunes, 22 de marzo de 2010
Más allá de la caridad empresarial y el asistencialismo artesanal
El escenario post-terremoto ha creado un teatro ideal para las minorías que ostentan el poder en Chile. Bajo el telón de la "unidad nacional", la clase política nos presenta al empresariado como el único actor capaz de reconstruir el país, mientras la devastación fortalece las bases culturales del neoliberalismo. Con total impunidad, las grandes riquezas se soban las manos pensando en las nuevas oportunidades de negocio que abrió la catástrofe y en la alfombra roja que para su saqueo les ha tendido el nuevo gobierno.La izquierda, en tanto, se ha mantenido estática, tímida y silenciosa, incorporada sin ruido al pacto de gobernabilidad, sin capacidad de proponerle al país una alternativa digna de reconstrucción. Ha sido, en definitiva, vagón de cola de una derecha que asume la catástrofe como oportunidad para reforzar sus lazos con las bases de la sociedad. De no irrumpir un cambio en este escenario, no podemos esperar sino una profundización de las desigualdades para el Chile del Bicentenario.
Pero en medio del trauma, una cosa ha quedado clara: no es por la vía del oportunismo individual que lograremos levantarnos, sino a través de la colaboración y la solidaridad. Frente a la ineptitud estatal y el aprovechamiento de los privados, la organización del mundo popular ha resultado el mecanismo más eficiente a la hora de perfilar la reconstrucción. Pero la izquierda debe estar a la altura, articulando una fuerza crítica y propositiva, que si rechaza la caridad empresarial también se proponga superar el asistencialismo artesanal que la ha condenado a los márgenes de la cancha política chilena.
Así las cosas, disputar el sentido y la orientación de la "reconstrucción de Chile" es un desafío que como estudiantes de la Chile no podemos eludir. La recolección de ayuda humanitaria y el voluntariado de emergencia son tareas necesarias pero insuficientes. En la actual coyuntura, la FECH debe asumir un rol decididamente político, convocando a un referente social para posicionar una alternativa a la vía empresarial de reconstrucción, haciendo valer con fuerza la opinión que como estudiantes tenemos sobre las contradicciones visibles en esta coyuntura y trabajando para que la universidad pública asuma su rol.
La despolitización de las relaciones sociales del Chile actual y su reemplazo por la promesa de movilidad social por la vía del consumo, son el origen tanto de las imágenes de salvaje individualismo que presenciamos tras el terremoto como del arribo de Piñera al poder. Confrontar esta tendencia con el posicionamiento de un actor que conflictúe la reconstrucción oficial debiera ser la preocupación central de una organización como la FECH de hoy en adelante.
Desde ya, comprometemos nuestro esfuerzo para cumplir este objetivo y nuestra disposición de trabajo con todos los grupos que también lo estén.
Con la esperanza intacta!!!
Izquierda Autónoma
Universidad de Chile
Marzo de 2010
Comentarios plan estratégico Sociología 2008-2009

El hecho de que una serie de objetivos planteados en el Plan Estratégico 2008-2009 simplemente sean omitidos en la cuenta pública que el Departamento hace, genera el riesgo de que importantes falencias en el desarrollo del Pregrado terminen siendo aisladas de la discusión, perdiéndose con ello las posiciones que como estudiantes generamos en las Jornadas de Discusión de fines del año pasado.
Es por esto que compartimos el presente documento, referido a los objetivos del Plan Estratégico no contemplados en la cuenta que hace el Departamento, esperando contribuir al debate sobre la docencia que queremos y a que las demandas y diagnósticos que como estudiantes hemos levantado no sean pasados por alto a la hora de la toma de decisiones.
Saludos y nos vemos!







